martes, 15 de marzo de 2016

Y eso que me gusta, me gusta

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Hará un tiempo, más o menos, un mes, me encontré con unas notas bastante feas y un grupo que se dedicaba a odiar al guatemalteco. Cosas como 'porque Ricardo Arjona es un farsante' 'no sabe escribir', 'cualquier puede imitar sus tonterías y hacerse pasar de poeta', eran cosas que veía por montones.

Había muchos así, de total odio y una falta de respeto tremenda. Más allá de que me guste o no el trabajo que hace algien, creo que no hay necesidad de llegar a estos extremos.

Personalmente, la mejor forma de estar en contra de algo, es simplemente, ignorarlo. Considero que cualquier publicidad, es publicidad, como nos decía nuestro profesor de publicidad 'no existe la mala publicidad'. Sólo basta ver los programas chimenteros de la tarde para darse cuenta de que hay gente que les gusta el puterío y no les importa poner su dignidad en juego con tal de aparecer en los medios —de ahí que vayan de cama en cama, busquen pelear con alguna otra figura mediática entre tantas opciones que tienen—, porque más allá de que sea por algo bueno o por algo malo, su nombre resuena y salen en programas, revistas, etc., que, quieran o no, aumenta su fama. Bueno o malo, vende, que es lo que les importa al final de la partida.

Me leí ayer, un montón de artículos en contra de Arjona y encontré tan sólo uno a su favor.

Admiro y admiraré siempre a una persona que emprende una batalla por lo que le gusta, porque por eso estamos acá. La gente que emprende batallas, crea guetos, por lo que no le gusta es imbécil, porque está dedicando tiempo a lo que no le gusta.

Esa es una de sus frases al ver que había tanta gente dispuesta a hacerlo callar. Realmente, pienso igual. Es decir, yo odio el reggaeton. No lo puedo escuchar ni de fondo que me termina saturando, pero, simplemente, lo ignoro o asisto a lugares donde sé que se escucha otro tipo de música y ya está. No pasó horas hablando de lo malo que es el estilo, que sus cantantes deberían dedicarse a otra cosa o que realmente, no tienen idea de composición musical: es una perdida de tiempo. La forma más fácil de solucionar nuestros problemas con este género no es odiándolo, haciendo campañas y rogando que deje de existir ¡es mucho más simple! Apagar la radio, irse del bar o usar auriculares. Aunque sí, es verdad que alguna vez te va a tocar ese incómodo momento donde tendrás que soportar una canción —quizás, por amor a alguien, uno soporta muchas cosas—, pero es un momento y ya. Por sobre todo, es algo fundamental para todo el mundo y se conoce, para los más ignorantes, como tolerancia.

Realmente, yo no sé cómo pretenden educar a los niños y jóvenes de hoy en día cuando veo tantas campañas de odio por todos lados. No sólo por Arjona, veo muchísimas otra sobre otros temas serios y no tanto. Pero enseguida, exigen la censura, la muerte, la desaparición de tal cosa y otras x más. Yo creo que todo esto va por un pésimo camino ¿Cómo diablos pretenden que la gente no sea tan violenta como lo es hoy en día, si estamos llenos de imágenes similares? En todos lados. Porque esto de soportar que el otro piense diferente parece ser algo que escapa a la comprensión del mundo y por ende, como no se entiende, se debe destruir. No sé ustedes, pero a veces siento que vamos en retroceso. Acepto esto cuando andabamos en tiempo de inquisición, las cruzadas y cuantos períodos caóticos tuvo la historia donde la censura y la muerte iban casi de la mano. Hoy no. Hoy se supone que hemos avanzado como sociedad, por lo que, la tolerancia debe ser el eje fundamental de absolutamente todo.

¿No te gusta Arjona? No lo escuches. Nadie te obliga a hacerlo. Más, he visto críticas a sus canciones tan pero tan minuciosas que no he visto en ningún fan de Arjona. Sin ir más lejos, a mi me gusta y nunca había analizado tan detalladamente como algunos de sus detractores. He leído artículos que tienen cerca de diez canciones analizadas ¿Eso hace alguien a quién no le gusta algo? Yo sólo lo haría de una forma: que me paguen. Como crítico, te toca de trabajo a veces, reseñar lo que te gusta, otras lo que no, pero lo compensas porque es tu trabajo y por pésimo que sea el espectaculo que hayas visto, sabes que es tu trabajo reseñarlo. Ahora, hacerlo por mero ocio es algo que yo pasaría. Si no me ha gustado el primer contacto con la obra, mucho menos me va a gustar el análisis y sí, me va a costar horrores hacerlo. Así como hubo trabajos sobre libros horribles que hice en el colegio con el mayor pesar del mundo y sólo lo hacía porque mi calificación estaba en juego, de lo contrario, hubiesen sido libros que no hubiese llegado a leer más de diez páginas.

Sin ir más lejos, Arjona ha compuesto muchas canciones para otros artistas y no he visto quejas por ello. No he leído una sola crítica de Asignatura pendiente, y es una canción de Arjona hecha para Ricky Martin. 

No sé, no estoy a favor de estas cosas. Ni de los grupos anti nada ni de los que tratan de idiota a alguien porque les gusta algo diferente. Ni tú ni yo somos más estúpidos por no coincidir en gustos, sólo somos tú y yo. Simplemene, opinamos diferente ¡y eso no es malo! Tener libre albedrío y la posibilidad de hacer lo que nos gusta, es algo por lo que la humanidad ha luchado durante siglos. Y apuesto a que muchos de esos detractores están a favor de la libre expresión ¿no es ridículo que intenten hacer callar a alguien? Y esto va por muchas ramas, que seguramente, encontraremos diariamente en nuestra vida cotidiana.


Me pasaba con Dolina. A él le gustaba el gobierno anterior y muchas veces, defendió algunas de las cosas que hicieron por lo que la gente lo tachó de vendido, de basura, anarquista y no sé cuántas otras cosas, cuando él sólo expresaba su opinión. No sé el resto del mundo, pero a mi me gusta su trabajo y a pesar de que no compartíamos ideología política, jamás fue un impedimento para que lo dejase de escuchar o para que lo considerase menos inteligente: son gustos y sobre ello, no hay nada qué decir. Sí, a mucha gente le gustaba, mucha gente estaba en contra. Cada uno habrá sabido para donde pateaba la pelotita, aun así, no concibo esto de atacar a alguien porque piense diferente o tan sólo, denigrar su trabajo tan sólo porque no piense igual que nosotros: en la diferencia es donde nos hallamos.


Es un programa viejo, sí, pero yo creo que ninguno podría haberle respondido de esa forma. Dolina habló con altura y no insultó, simplemente, defendió su ideología sin necesidad de faltar el respeto a nadie y esto, es algo que veo poco. Sí, es verdad, que a veces alguien te enerva la paciencia y bueno, quizás, en una discusión acalorada, puedo dejartelo pasar. Pero simplemento, esto de andar insultando y denigrando gratuitamente porque a alguien no le gusta es ridículo. No encuentro otra palabra para definir un comportamiento así. Aun y cuando discrepamos en ideales, siento que es uno de los tipos más inteligentes que he tenido la dicha de escuchar. Allá al que no le guste, simplemente, apaga la radio o cambia de canal si llega a salir en la tele, que de nuevo, nadie obliga a nadie. No estamos en la dictadura del Gran hermano donde había que prestar atención a los 2 minutos de odio y seguir a la muchedumbre ¡no! Si bien, Orwell lo imaginó con mucho pesar, en teoría, vivimos en un mundo, al menos, en un país, donde podemos decir las cosas y cambiar de canal, cerrar la página o apagar el aparato, cualquiera que fuere y dejar de lado aquello que no nos gusta ¿Es tan difícil de hacerlo? No hay que buscarle el punto ciego como lo hacia Winston, esperando que no lo notaran, simplemente, hay que ignorarlo y ya.


Sin más, los dejo con una reflexión de Dolina, como siempre, un grande <3


Si ya es tonto decir cosas tontas, escucharlas es imperdonable.
 La remarcó que fue una de esas que adoré. Y sin más, me despido, que ya dije todo lo que tenía qué decir, así que ahora, me toca mi merecido café de las cuatro (?)

¡Se cuidan! Pasen una linda noche y un bonito día <3 

Bye!

2 comentarios:

  1. Una de mis frases favoritas es "Intolerancia a la tolerancia" Y son esas personas que van de "abiertas" cuando solo lo son con sus pensamientos. Las demás opiniones o son malas o son poco aceptables y demás...
    Es algo sorprendente que haya éste tipo de gente cuando se supone que somos una sociedad "abierta" pero la verdad es muy diferente. Somos una sociedad falsa. Una gran verdad.

    Y lo que dices tiene mucha importancia. No tenemos que escuchar lo que no nos gusta, y mucho menos no tenemos ningún derecho a denigrar o insultar a una persona. Y mucho menos en público, y más cuando es tu trabajo. Lo que se haga en petit comite ya es otra cosa. Tú con tus amigos puedes decir muchas cosas, pero... no delante de los demás. Y en el caso, que quieras hacerlo... si quieres decir algo, hazlo con tacto. Sin herir o dartelas de superior o mejor.
    No sé, hay cosas que son de sentido común pero parece que falta mucho, no sólo sentido común sino respeto.

    No he escuchado demasiado de Aronja así que no puedo decir nada de él, pero si no me gusta no lo escucho y si en el caso que me guste, y debo decir algo... intentaré decirlo sin llegar a herir. Porque después de todo es mi opinión.

    En fin, este tema de la poca tolerancia me enerva, pero bueno, hay que respirar y tomar un café.

    ¡Un gusto leerte!

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    1. La verdad es que las cosas son tan fáciles y la gente lo hace todo tan complicado y lo termina convirtiendo en violencia en muchos casos, como bien dices, la intolerancia a la tolerancia. Es ridículo muchas veces.

      Un gusto leerte —ve por tu merecido café—

      ¡Cuidate!

      Bye!

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