martes, 22 de noviembre de 2016

Espíritus del mar: Capítulo 5

¡Hola a todos!¿Cómo están? Como lo prometido es deuda, aquí les dejo e capítulo que les había prometido. Ya un poco mejor de ánimos, con la lluvia de fondo y un frío terrible, ya me he motivado a terminar un par de cosas y actualizar mucho de lo que debo por aquí.

Y aunque tenía pensado actualizar 'El brillo de los copos de nieve' y terminarla que también la tengo palpitando el final, no he podido dejar de pensar en ese capítulo, así que tenía que subirlo.


Capitulo 5 

Volver había sido una larga travesía. Lyska había aceptado a Fafnir después de todo y aunque habían tenido que desviarse del camino a causa de una fuerte tormenta. El viento era demasiado fuerte y el agua no había parado en tres días, los que los había confinado a una habitación en un hostal.

Lyska, como de costumbre, no había podido aceptar la idea de dejar a los lobos fuera de su hogar, después de todo lo que habían pasado juntos, lo que menos quería es que quedaran afuera, la habían protegido de tanto que se las ingenió para hacerlos entrar a la habitación a escondidas del dueño.

Ulf dormía plácidamente en la cuna y ella, acababa debiéndole un favor más al elfo. A esta altura, iba a estar en deuda con él de por vida que si seguía de esa manera, no iba a hallar la forma de demostrarle su gratitud por tanos cuidados. O quizás sí, tan sólo, necesitaba sentirse estable de nuevo en algún sitio y recomenzar su vida una vez más. Pero eso no iba a ser una tarea fácil para ella ¡ni mucho menos! Las tareas fáciles habían acabado hacía mucho, mucho tiempo y ahora tenía que acostumbrarse a aquella vida nómada hasta que los ánimos se calmaran, porque Ulf necesitaba vivir de manera estable. Era un niño y estos viajes y el frío y calor, no le iban a hacer bien a una criatura de tan temprana edad, sólo por él, ella aceptaba, que si hubiese estado sola, otro gallo le cantaría. Probablemente, no le hubiese importado andar bajo la lluvia ni nada por el estilo. Sus preocupaciones serían otras, pero al ser madre, las prioridades cambiaban completamente.



Al quinto día, fue que la lluvia cesó y como al, podían salir. Aunque el terreno no estaba en las mejores condiciones, por lo que Fafnir se encargó de conseguir un carruaje para que los llevara a su destino. Le había pagado un poco mas al cochero para permitirle llevar a los animales consigo. El dinero podía solucionarle muchos problemas, aunque no era algo que los elfos necesitaran. Su comunidad era mucho más generosa que la humana y aquellas joyas preciosas por las que un hombre daría su vida y la de su familia, a ellos les servían como simples accesorios y algunos, como ofrendas a los dioses, más, no tenía n valor monetario establecido para ellos, ni si quiera su hogar. Vivían de lo que la diosa les había dado y la tierra les proporcionaban y al ser una comunidad más o menos numerosa, se ayudaban mutuamente. La tierra les daba frutos sin exigir retribución, por lo que ellos compartían todo sin problemas. Y para ellos, funcionaba.

—Tu hijo es muy tranquilo. Casi no llora— dijo Fafnir.

Ella sonrió dedicándole una mirada al niño.

—Lo sé. Es raro escucharlo llorar. Me sorprendió cuando nació, salvo que escuchara el tumulto de la aldea o alguna pelea, no llora. Creo que es simple pereza. La nana me dijo que hay niños así. Mientras esté bien, no me molesta—.

Y en medio de aquella charla, el carro dio un vuelco. Ella se aferró al asiento y el elfo se puso de pie a duras penas tras la sacudida.

El caballo relinchó, deteniéndose de golpe ante un grito seguido de un ruido seco.

Él le pidió que se quedara dentro. Geri gruñó siendo sosegado por ella poniéndose de cuclillas en el suelo y acarició su cabeza.

Estaba tranquila, al menos, debía aparentarlo ¿cuándo Odín se iba a apiadar de ella? Parecía que los dioses la habían tomado como el plato fuerte y ahora, se veía en un infortunio tras otro por delante de ella. No quería eso, nada en lo absoluto. Si fuera posible descartar las bendiciones de los dioses de forma verbal y deshacerse de toda magia, lo haría sin pensarlo una sola vez. Pero ni si quiera estaba segura de qué era el don que le habían otorgado y había aceptado al elfo tan sólo porque parecía conocer mejor cómo lidiar con ello. Al menos, le había dado certezas, confianza y seguridad, la suficiente para pensar que algo podría hacer por ella.

Las voces de varios hombres resonaron fuera y el carro acabó por voltearse. Ella gritó cayendo contra la puerta que estaba dando contra el suelo. Ulf lloró aun así, ella se puso de pie como pudo con el niño en brazos y los lobos alterados alrededor suyo.

La puerta lateral se abrió y sus ojos se abrieron con terror: era el vikingo que había matado a su esposo.

La mujer se puso de cuclillas en el suelo, cubriendo con su cuerpo a su hijo y a sus compañeros. No tenía escapatoria por ningún sitio, a menos que pudiera romper el asiento y salir por él, el vikingo bloqueaba la única salida ya que la otra estaba contra el suelo.
Lyska temía por su vida y la de su hijo, mucho más cuando sintió su mano enredarse en su cabello y levantarla sin ningún tipo de tacto. Freki se aferró a su vestido y apoyándose en ella, saltó impulsándose por sus piernas  acabó echándose al cuello del hombre, haciendo que Lyska cayera al suelo al ser soltada por él.

Hasta ahora, no sabía nada de Fafnir y temía salir a mirar. Ya temía por el lobo que había saltado a defenderla, así que armándose de valor, decidió salir y ayudar como pudiera. No era mucho lo que podría hacer, pero, enredó la manta de Ulf de tal forma que le quedó un cangurito armado contra el pecho para sostenerlo sin problemas. El niño lloraba e iba a seguir llorando por la pelea que, aunque su madre no quisiera demostrarlo, estaba asustada y eso, lo transmitía al niño.

Geri, saltó tras ella quien lo ayudó a subir la mitad de su cuerpo sobre el carruaje y salar hacia el suelo. Buscó algo que pudiera servirle para atacarlo y lo único que encontró fue un tronco seco que al partirlo en la cabeza del vikingo, se rompió. Había tenido suerte de que no llevara el casco puesto, pero no contaba con que su suerte era más mala que buena. Se habia enfocado en el lobo y el elfo que no había si quiera pensado en los hombres que la tomaron por la espalda. A uno llegó a patearlo, siendo el otro mordido. Más, aquello no podía continuar de esa forma y cuando vio la espada dirigida hacia Fafnir, ella gritó, deteniéndolos.

—SI es a mí a quién buscan, los acompañaré— dijo ella cubriendo con sus brazos a Ulf —sólo, déjenlos ir. Sólo iré con ustedes si aseguran la vida de todo ellos. Tú, deja a Freki— señaló al hombre que sostenía al lobo del pescuezo —o lo vas a lamentar— y aunque quiso sonar seria, su voz tembló.

No tenía idea de cuál era el plan ¡eran vikingos! Se dedicaban al comercio, en su mayoría. No sabía para qué la querían, aunque probablemente, si sabían de su secreto, la mantendrían con vida.

El asesino de su esposo, se acercó a ella y la levantó del mentón. Lyska quedó parada de puntitas ¡qué fuerza! Y aunque no iba a ceder ante aquella mirada, se sentía demasiado débil en ese momento para ello.

—Nos vamos— dijo rodeándola por la cintura.

Lyska lo hizo a un lado molesta. Fafnir fue retenido por un par de sus hombres, al menos, ella lo vio así al mirar por sobre su hombro. Y suspiró resignada diciéndole gracias sin pronunciar palabras, tan sólo con un movimiento de sus labios.



<<Capítulo 4



Espero que les haya gustado. Estaré subiendo capítulos pronto.

¡Se cuidan!

Bye!

4 comentarios:

  1. ¡Oh! Cada vez está más interesante, espero que puedas actualizar pronto.
    Un besito

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me alegra que te esté gustando <3

      ¡Un abrazo!

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  2. ¡Ponte guantes para teclear! ¡Animo! ^_^¿Sabes que hay calentadores de manos por internet? Si, parece una broma, pero oye, que tener la mano del ratón calentita, ayuda mucho jajajaja Yo estoy por comprarme uno.

    Espero la continuación, la cosa se pone tensa.

    Un besooo

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    Respuestas
    1. La verdad, es que yo soy inutil para usar guantes al teclear XD uso mitones, pero me queda la mitad del dedo al descubierto, aunque es mejor que nada realmente XD

      No sabía de los calentadores, ahora mismo voy a chusmear sobre eso XD las cosas que se inventan xD

      ¡Un abrazo!

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